Skip to main content

El próximo 7 de abril a las 23.35 h (en Argentina) tendremos la oportunidad, si las nubes lo permiten, de disfrutar la superluna de este año.

Quizás no sea la primera vez en lo que va del 2020 que escuchamos hablar de este evento astronómico, pues en marzo hubo una, y en mayo se repetirá.

Pero ¿por qué tantas superlunas?  

Con el paso del tiempo el término “superluna” se ha popularizado cada vez más, incluso hoy en día existen términos tales como superlunas de nieve, superluna de gusano, superluna rosa, etc, cuyos nombres devienen del folklore nativo norteamericano. Los utilizaban para poder identificar una época en el año y “programar” su agricultura, por ende si hablaban de la superluna de nieve hacían referencia a la primer luna llena de Febrero, mes en el cual se producían grandes nevadas, en cambio si la superluna era la de gusano, se referían a la primer luna llena después del equinoccio de marzo, indicando el comienzo del deshielo, inicio de la primavera en su hemisferio.

Algunas aclaraciones

En primer lugar, el próximo 7 de abril la luna NO se teñirá de color rosado, por lo explicado anteriormente. En segundo lugar, estas superlunas son fenómenos “habituales”, relacionados al momento en que la Tierra y la Luna (en fase llena o nueva) se encuentran a la mínima distancia. Y, por último, no existe evidencia científica capaz de demostrar que las superlunas modifiquen el comportamiento humano, tanto físico como emocional.

¿Por qué se les llama superlunas?

Sabemos que la Luna describe una órbita elíptica alrededor de la Tierra: este tipo de órbita es como un círculo achatado, con lo cual, a medida que la luna recorre su camino, la distancia entre el centro de la Luna y el centro de la tierra varía periódicamente. Desde el perigeo (peri- significa cerca, y geo- tierra), en donde tenemos la mínima distancia (unos 356.000 km aproximadamente), hasta el apogeo (apo-  lejos, geo- tierra), que es el punto de máxima separación con la Tierra (407.000km).

Por otra parte, debemos tener en cuenta que las fases lunares no están coordinadas en este recorrido alrededor de la tierra, pues el periodo orbital de la Luna alrededor de la tierra es de 27.32 días, mientras que el de las fases lunares es de 29,53 días, esta diferencia es debido al avance de la Tierra sobre su órbita, alrededor del sol  , por ende no ocurren siempre a la misma distancia: por ejemplo, la luna nueva no siempre ocurre en el perigeo, algunas veces puede ocurrir en el apogeo y otras, en alguna zona intermedia de la órbita.

Ahora bien, cuando coincide que la luna llena (o nueva) se encuentra en el perigeo de su órbita, el disco lunar se puede apreciar ligeramente más grande a lo habitual, lo que da lugar al término popular “superluna”.

 

 

¿Qué tan “super” puede llegar a ser?

La más grande de las superlunas tiene un disco lunar un 6% mayor al de una luna a una distancia intermedia. Y es un 14% mayor al de la luna cuando se encuentra en el apogeo.

Sin embargo, cuando la luna entra en su fase llena, aparece por el horizonte Este justo cuando el Sol se está poniendo por el horizonte Oeste. Y aquí es cuando nos parece estar viendo una luna mucho más grande que lo habitual. Lo que sucede, es que debido a un fenómeno óptico llamado “Ilusión Lunar”, nuestro cerebro nos hace creer estar viendo una Luna bastante más grande, sobre todo si cerca de ella podemos ver objetos más pequeños, como edificios o árboles.

En síntesis, las superlunas no son de mayor relevancia para la comunidad científica en general porque no representan situaciones importantes desde el punto de vista de la astronomía, pero si lo han sido en la percepción de los seres humanos a través de la historia, incluso el nombre propio que recibe está hoy ligado más a la astrología que a la ciencia.

De todas formas, si las superlunas sirven para que despertar el interés por la astronomía, ¡Bienvenidas sean! Observar la Luna (o la superluna) ha cautivado la imaginación de las personas a lo largo de siglos, y sin dudas siempre será un espectáculo maravilloso, ¡Disfrutemos nuestro satélite natural!

https://naukas.com/2016/11/13/la-superluna-noviembre/

 

Claudia María Herrera – Estudiante de Astronomía